sábado, 28 de marzo de 2015

“Me gusta defender y me encanta anotar”: Abraham Cabrera

Abraham Cabrera vive un buen momento en The Strongest. Cuando el técnico Néstor Craviotto le da la chance, no duda de irse incluso al ataque e incluso anota, lo que le ha distinguido porque se trata de un defensor que tiene gol, algo que reconoció ayer en la conferencia de prensa, donde dijo que está ilusionado con seguir aportando al club.

“Lo mío es defender, a mi me gusta defender y me encanta anotar”, señaló el defensor central que dio sus primeros pasos en Bolívar y que luego de jugar en La Paz FC, recaló en el club atigrado.

“Lo importante es contar con el apoyo de los compañeros, tener a Centurión, Checa, Martelli, Paz, con cualquiera me siento respaldado, porque se trata de jugarores de gran nivel”, señaló el defensor central, quien piensa que The Strongest está como para llegar lejos en el presente campeonato.

“Nada está dicho, lo cierto es que vamos a pelear cada partido y creo que tenemos la posibilidad de llegar a la cima”, señaló.

El plantel realizó ayer un entrenamiento matinal donde la principal novedad fue la presencia de Pablo Escobar, quien se sumó al plantel tras superar la lesión que sufrió en el partido ante Sport Boys, un esguince de tobillo grado dos.

El jugador dijo que “lo importante es recuperar, luego veremos qué sucede, por lo menos me siento bien y no se si estaré o no frente a Universitario”, señaló el capitán de los atigrados, quien es uno de los que más hablan dentro como fuera de la cancha.

El plantel no se entrenará ni hoy ni mañana, debido a las elecciones de este fin de semana. Volverán a los entrenamientos el lunes.

Eduardo Villegas, a punto de ir al exterior

En los últimos días, el entrenador cochabambino Eduardo Villegas recibió un par de llamadas del exterior, donde han seguido muy de cerca la campaña que he llevado adelante en The Strongest y Oriente Petrolero.

Si bien la posibilidad es cierta, pero el entrenador cochabambino no quiso anticipar cuál será el próximo equipo que dirigirá. “No estoy autorizado a mencionar nada, lo único evidente es que han surgido ofertas del exterior, que esperamos con paciencia que se puedan materializar”, señaló anoche a Deportes El Diario.

Villegas no mencionó su próxim destino futbolístico, pero sí está contento porque la posibilidad de ir a dirigir al exterior está abierta, tomando en cuenta que el interés es real.

“Mientras no se concrete, no puedo anticiparme a los hechos”, señaló el exitoso timonel nacional. Eso sí, dijo que su intención es volver a dirigir en el segundo semestre, “sea en el exterior o en el país”, matizó.

viernes, 27 de marzo de 2015

Tito de la Viña: ‘El mejor jugador de todas las épocas’



El periodista Tito de la Viña siguió de cerca toda la carrera de Víctor Agustín Ugarte y de la mayoría de los grandes jugadores que tuvo el país, por eso, con conocimiento de causa, asegura que como “El Maestro” no hubo otro.

— ¿Por cuánto tiempo lo vio jugar a Ugarte?

— Lo vi jugar desde su debut en La Paz, que se produjo el 29 de junio de 1947, en el estadio Hernando Siles jugando para Bolívar en un partido frente a Ferroviario. Perdieron, pero él jugó un gran partido. También lo vi cuando se retiró. En realidad seguí de cerca toda su carrera.

— ¿Al margen de sus grandes actuaciones con la selección, se acuerda de algún cotejo que hizo con su club?

— Habría que recordar que vino a jugar River Plate una serie de partidos amistosos en 1956. Le tocó jugar con Bolívar, que se reforzó con muchos jugadores de otros equipos, por ejemplo estaban Wilfredo Camacho y Eugenio Calla de Municipal, Ausberto García de Wilstermann, entre otros. Bolívar goleó 7 a 2 y “El Maestro” Ugarte marcó tres goles. El gran mérito fue que River tenía grandes valores, estaba Amadeo Carrizo, el arquero de la selección argentina. Otros partidos históricos en los que fue figura destacada Ugarte fue cuando vino el Rodvice de Alemania y el Millonarios de Colombia, en los dos fue figura.

— ¿Por qué le decían Maestro?

— Porque realmente era un maestro, era un jugador completísimo, la tocaba con taquito, con la rodilla, se la llevaba hacia adelante, tenía velocidad, sabía cabecear, bajaba bien con el pecho, se acomodaba, remataba de volea; además era un jugador regular, no tenía altibajos, siempre rendía mucho y siempre se concentró bastante en su juego, era muy disciplinado en ese aspecto, conservaba su destreza física; aunque no tenía pinta de jugador, porque sus piernas eran esmirriadas, medio raras, medio chuecas, y uno viéndolo decía ‘qué va a ser jugador’, pero era un crack.

— ¿Qué lo destacaba más?

— Tenía una característica especial, los penales los pateaba poniéndose de espaldas al arco, se ponía de espaldas al arco y pateaba de media vuelta.

— Con tantos años en el periodismo y tras haber visto a grandes jugadores bolivianos ¿Ugarte habrá sido el mejor?

— Yo diría que Ugarte ha sido el mejor jugador boliviano de todas las épocas, por algo le decían El Maestro. Se le acerca un poco (Marco Antonio) Etcheverry, otro poquito Ausberto García, también (Erwin) Romero; pero Ugarte los superó a todos.

—¿Cómo era como persona?

— Era buena persona, lamentablemente murió en la pobreza, pese a que fue uno de los jugadores mejor pagados del fútbol boliviano de esa época. Llegó a tener una casa propia en cercanías del estadio Lastra, que la compró con todo lo que ganó en el fútbol, es una pena que no haya sabido capitalizar todo eso, murió su esposa cuando era relativamente joven, y eso desencadenó una tragedia en su hogar. Fue vendida la casa y El Maestro, el gran Maestro, el que era admirado por todos, terminó su vida patéticamente.

Veinte años sin ‘El Maestro’ Ugarte



Víctor Agustín Ugarte fue el mejor futbolista boliviano de todos los tiempos. Quienes lo vieron jugar aseguran que era increíble su calidad con la pelota y el talento que tenía no lo repitió nadie en el país. Por eso le llamaban “El Maestro”. Hace 20 años (24 de febrero), Ugarte —arruinado por la vida— partió de este mundo. Murió no como el héreo futbolístico que fue, sino en medio de la pobreza. Un paro cardiaco, cuando era operado por un problema biliar en el Hospital Obrero, acabó con el ídolo boliviano de las canchas.

“Lamentablemente su organismo no respondió a la cirugía. La causa de su muerte fue un paro cardiaco”, declaró aquella vez a La Razón el doctor Héctor Alemán. “El Maestro” nació en Tupiza (Potosí) el 5 de mayo de 1926, estudió en la escuela 7 de Noviembre, y sus primeros pasos en el fútbol los dio en el Huracán Tupiza, uno de los clubes más representativos de su tierra natal, donde empezó a mostrar su talento.

El periodista Tito de la Viña, uno de los pocos que siguió de principio a fin la carrera profesional del Maestro, y también Wilfredo Camacho, otro gran futbolista nacional, su compañero en la selección, lo recuerdan como el mejor, no obstante de que ya no está entre nosotros hace mucho tiempo.

Por todo lo que le vio hacer en la cancha, Camacho asegura que “hay que darle ese título (Maestro), porque se lo merece”. Llegó a La Paz desde su natal Tupiza cuando tenía 21 años, se enroló a Bolívar y entonces empezó su destacada historia en el fútbol profesional.

Según De la Viña, llegó para tantear qué pasaba, porque en esa época no se producían los pases, no se conocía a los jugadores. “En realidad vino atraído por el bullicio de la ciudad grande que era La Paz; pero lo hizo con más deseos de estudiar que de jugar al fútbol. Pese a que en Huracán ya había sido un gran jugador se animó a venir para tentar suerte y casi de inmediato empezó a demostrar sus condiciones”.

Su debut en el fútbol profesional se produjo el domingo 29 de junio de 1947 en el viejo estadio Hernando Siles con la camiseta celeste. Ese día Bolívar perdió 1-2 con Ferroviario, pero Ugarte empezó a mostrarse. Lució aquella tarde la camiseta con el número 8, con la que se hizo famoso en Bolívar y en la selección, porque era un hombre de ataque, un volante ofensivo de los de ahora.

Después de esa prueba de fuego empezó a destacarse “porque era un jugador de grandes condiciones, dominaba bien la pelota, tenía remate, cabeceaba, era muy completo”. Por su calidad, ese mismo año fue convocado por primera vez a la selección nacional para el Campeonato Sudamericano (ahora Copa América) de Ecuador. Su debut se produjo ante el seleccionado local, y no pudo ser mejor, pues anotó el tercer gol de Bolivia en el empate a tres. También jugó los torneos de 1949, 1953, 1959 y 1963, donde terminó de consagrarse como crack.

En el de 1949 en Brasil, Bolivia ocupó el cuarto lugar, una de las mejores actuaciones de la selección, y Ugarte fue figura. En ese tiempo ya era titular indiscutible. En 1953 tuvo otra destacada actuación en el campeonato de Perú. Bolivia le ganó (0-1) a la selección peruana en el primer cotejo del campeonato y en la inauguración del mítico estadio Nacional de Lima. El Maestro hizo el tanto del triunfo.

Don Willy Camacho, capitán de la selección y hombre vital en la conquista del título Sudamericano de 1963 en Bolivia, recuerda que Ugarte, pese a que tenía 37 años, fue de lo más destacado de la Verde junto con Max Ramírez y Ausberto García, por citar algunos nombres.

En el ámbito de clubes, gran parte de su carrera profesional la pasó en Bolívar, aunque en 1959 gracias a su talento lo contrató el club San Lorenzo de Almagro de Argentina; no le fue como esperaba y un año después regresó al país otra vez para vincularse a la Academia y al año siguiente, en 1961, lo contrató el Once Caldas de Colombia, en el que sí tuvo una gran temporada. “Él volvía y yo me iba a ese equipo”, rememoró Camacho.

Tras la conquista del Sudamericano, de acuerdo al relato de De la Viña, hubo una declinación en su juego. Le puso punto final a su carrera deportiva en 1968 jugando para Mariscal Santa Cruz. Después se dedicó a la dirección técnica, entrenó una selección paceña que fue a jugar un campeonato nacional amateur; pero no le fue bien, no tuvo el éxito que logró como jugador.

En 1953 marcó un tanto histórico

En 1953 “El Maestro” Ugarte convirtió un gol histórico, quizás uno de los más importantes de su carrera futbolística, en el estadio Nacional de Lima, en oportunidad del Campeonato Sudamericano, de acuerdo con una crónica escrita por el recordado periodista Lorenzo Carri.

Perú inauguraba oficialmente su escenario. En el primer cotejo del torneo, el 22 de febrero, la selección local se enfrentaba a Bolivia con la esperanza de que el debut fuera auspicioso, pero sufrió una desagradable sorpresa, y, por el contrario, fue uno de los triunfos más resonantes fuera de nuestras fronteras de la selección.

A los 40 minutos del segundo tiempo, Ugarte convirtió el primer gol en el mítico estadio, y le dio el triunfo a la Verde. El partido fue dirigido por el árbitro inglés George Rhoden. Completaron el equipo Verde: Eduardo Gutiérrez (arquero); Guillermo Santos, Ricardo Alcón, Eduardo González, José Bustamante, René Cabrera, Édgar Vargas, Víctor Brown, Hilarión López y Mario Mena.

También fue director técnico

Selección paceña

Tras su retiro se dedicó a la dirección técnica, entrenó una selección paceña que fue a jugar un campeonato nacional amateur; pero no le fue bien, no tuvo el éxito que lo destacó como jugador.

Homenaje

En homenaje al mejor jugador del fútbol boliviano de todos los tiempos, el estadio de Potosí lleva el nombre de Víctor Agustín Ugarte, lo mismo que el principal escenario de fútbol de su natal Tupiza.

Malabarista

Wilfredo Camacho recuerda que cuando vino a jugar Millonarios lo hizo con un homre que hacía de todo con la pelota. Antes del partido deleitó a la gente con su habilidad, “pero cuando entró Ugarte a la cancha, lo vio, se sentó, Ugarte agarró la pelota con el pie izquierdo y la mandó al hombro derecho, con la pierna derecha al hombro izquierdo, era un espectáculo y se robó el show”.

Buzo blanco

Don Willy también recuerda que cuando viajaban con la selección nacional “todos lo hacíamos con un buzo verde, pero el de él era blanco. Todos nos preguntaban quién era, nosotros respondíamos ‘Ugarte, El Maestro’. Tenía sus anécdotas”.

Museo

También en Tupiza existe un museo, en la calle Junín, del Club Deportivo Huracán, en el que dio los primeros pasos de su carrera. En uno de los muros de la casa se observa pintado el rostro de “El Maestro” Ugarte, y en sus ambientes están colocados cuadros que reflejan su paso por Huracán, Bolívar, San Lorenzo, Once Caldas y la selección nacional.


Wilfredo Camacho: ‘Estuvimos cerca de ir al Mundial del 78’



Como jugador fue el capitán de la selección boliviana de 1963 y como director técnico estuvo cerca de llevar a la Verde al Mundial de 1978. Wilfredo Camacho trasladó el “fútbol camachista” a esa selección nacional de los 70, que según él destaca, fue también muy talentosa con jugadores como Jimmy Lima, Ovidio Messa, Carlos Aragonés y otros.

— ¿Qué labores cumple actualmente, don Wily?

— Estoy retirado en casa. Cuidando mi salud. Ya dedicado a mi familia. No tengo más actividad porque el físico no lo permite. Como se dice, ya tiré la toalla.

— ¿Luego de dejar el fútbol qué labores cumplió?

— Cuando me vine de Colombia, jugué un poco más y luego dirigí durante creo 30 años: en la selección, en The Strongest, Bolívar, Chaco, Always, selecciones menores. Creo que dirigí hasta los 90.

— ¿Va al estadio o le gusta ver fútbol por televisión?

— Ya no voy al estadio, sí veo por televisión, pero no mucho. Todo tiene su momento. Ahora estoy dedicado a mi familia por completo, estoy en casa.

— ¿Qué destaca de su actividad como director técnico?

— El haber dirigido a la selección en las eliminatorias de 1977, cuando ganamos a Venezuela y Uruguay; estuvimos cerca de ir al Mundial de Argentina 78, pero luego se inventaron el Mundialito de Cali y ahí nos fue mal, muy mal.

— ¿Cómo era de entrenador?

— Eso tiene que preguntarles a mis jugadores. Tratamos de contagiar el juego fuerte, de marca, el ‘fútbol camachista’ que se decía, pero también había mucho talento en esa selección, el grupo del 77 tenía a Messa, Aragonés, Lima; era muy similar al que hicimos el 63.

— ¿Qué significaba el ‘fútbol camachista’?

— Era jugar un fútbol con mucha personalidad, pelear todo, no achicarse ante nadie. Con esa actitud y con buen fútbol ganamos el 63.

— ¿Ése fue el estilo de la selección del 63 y luego de todos sus equipos que dirigió?

— Como jugador y como entrenador aprendí que la marca es vital. Una buena marca anula al mejor jugador y si tenemos salida y ataque, nadie te para. Yo hacía que a las figuras de los rivales se los anule. Los dejaba sin enlaces. Cuando marcaba a Ugarte, él se molestaba.

Raldes es la voz de mando en la Verde



Ronald Raldes asumió su rol de capitán de la selección nacional en la concentración en Santa Cruz. Su larga experiencia pesa y por eso su voz se escucha atentamente, sobre todo de parte de los más jóvenes. Al margen del trabajo de campo, hubo charlas técnicas, sesiones de motivación y varias veces el zaguero tomó la palabra.

“Se aprende mucho con los jugadores experimentados como Raldes, su palabra te hace crecer como futbolista, eso también forma parte del entrenamiento”, señaló el lateral atigrado Jair Torrico, quien ayer volvió al trabajo luego de jugar contra Petrolero por el torneo local en La Paz.

El juvenil Moisés Villarroel, quien acude a su primera convocatoria en una selección absoluta, dijo que escuchar a los mayores le ayuda: “Quiero quedarme en la lista final, debo cumplir con todas las exigencias y aplicar dentro y fuera de la canchas las charlas que nos brinda el capitán”, según el futbolista Sub-17.

Todavía no hay partido

La dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) hace gestiones con clubes cruceños y alguno del interior para que la selección juegue un partido de entrenamiento en Santa Cruz, y así cerrar su concentración.

El plantel se ha entrenado con normalidad en la semana, pero no se ha podido ver en cancha los conceptos tácticos que pretende el técnico Mauricio Soria. El grupo está completo con la llegada de Jair Torrico, Rodrigo Ramallo, Wálter Veizaga y José Peñarrieta luego de jugar el miércoles por la Liga.

Video Luis Francisco Rodríguez Zegada fue llamado por el DT de la selección

Sereno, con un hablar pausado y muy cauteloso en sus respuestas, así es Francisco Rodríguez Zegada, el lateral izquierdo de Bolívar, que por primera vez fue llamado al combinado nacional. Tiene 20 años y estudia Sicología en la Universidad Católica, en la ciudad de La Paz. La joven promesa dialogó con DIEZ después de la quinta jornada de trabajo con la selección boliviana.

El cochabambino no ocultó la satisfacción que sintió al ver su nombre en la lista que publicó la Federación Boliviana de Fútbol cuando Mauricio Soria dio la nómina de convocados. "Fue una emoción muy grande, uno lo sueña (la convocatoria) desde chico", expresó Rodríguez tras un arduo trabajo táctico al mando de Mauricio Soria.

"Tengo muchas ganas de aprender y de asimilar lo más rápido posible los conceptos que tiene el cuerpo técnico", aseguró el defensor de Bolívar, que ha sido titular nueve de 13 fechas disputadas en el torneo Clausura.

El joven estudiante de Sicología hace una fusión y se ayuda con su carrera académica para entender minuto a minuto lo vivido en el fútbol, su pasión. "Es cuestión de que uno se trace metas", respondió muy firme ante la consulta de cómo hace para dividir su tiempo. Militó en Wilstermann, equipo del cual fue hincha, además estuvo en Aurora y debutó con un gol en el fútbol profesional en un clásico con Bolívar.

A tres meses del inicio de la Copa América, jugadores como Rodríguez se van ilusionando en aparecer en la nómina final para viajar al país transandino. "Estoy con la ilusión intacta, voy a seguir trabajando para mejorar y ser elegido por el profe", concluyó.